PARTE I
Capitulo 1.
La invitación.
El frío ascendía de una manera incapaz de predecir.
El cielo se vestía de nubes grises que se tornaban cada vez más claras avisando
de forma natural que una nevada se acercaba. La radio había notificado con anterioridad
el suceso, días antes los títulos hicieron revuelo puesto a
pesar de ser una ciudad fría y con frecuente lluvias en la mayoría de los meses
del año, las nevadas eran un tema diferente y eran de temer. En las calles las
personas apresuraban sus pasos, nadie quería quedar fuera de sus casas mientras
cayera la nevada. Todos tomaban sus precauciones excepto un grupo
de jóvenes, más allá de los edificios cerca de las montañas que
rodeaban la ciudad se encontraban seis compañeros ascendiendo en esta misma,
luchando con el frío que los abrazaba cada vez con más afecto para llegar a la
cima.
-Este frío terminará matándonos. - Una de ellos, la
morena de ojos oscuros se apegaba más la chaqueta mientras trataba de dominar
el titiritero de sus dientes a causa del frío.
-Alexa, no podemos volver, tenemos que tomar las
muestras.
-Tu hermano tiene razón, así que dejar de quejarte.
-George, tampoco seas tan cortante, Alexa si quieres
quejarte hazlo...
-Pero susurrando de una manera que nadie pueda escucharte.
-¡Maddison!
-Oh vamos, Serennah calma solo bromea.
-A veces me pregunto cómo hemos permanecido juntos por dos
años.
Laurie río acerca del comentario de Drake, quienes
iban de primero. El muchacho llegó primero dándole la mano para subir
de un pequeño salto teniendo ahora en sus ojos
una vista panorámica de su ciudad, a esa altura se podían ver
los árboles que rodeaban la ciudad moviendo sus ramas al compás del viento, las
pequeñas casas pintorescas que yacían a la entrada y más allá se lograba divisar
los edificios en donde se centraba la gran actividad de su pequeña y modesta
ciudad. Sonrió abrazándose a si misma. Harry ayudo a subir a su
hermana, Alexa seguido de Serennah y Maddison, cuando vio a George detrás de
estas movió su mano temiéndola en su
bolsillo acercándose al resto por siguiente este
gruño subiendo con esfuerzo la forma empinada antes de llegar (De una
vez) a la parte uniforme y plana que les brindaba la montaña finalmente.
-El profesor Harold explico, en alguna de sus clases que
en partes específicas de esta montaña hay rocas que pertenecieron a lo que el
cree el comienzo de la civilización de nuestra ciudad comenzó aquí... -
Harry les citaba algo emocionado al recordar la conversación que tuvo con él
después de clases.
-Entonces el deduce que aquí pueden haber ruinas,
interesante. -Drake recorrió con su vista todo lo que su córnea le pudiera
permitir, movió su mochila hacia un lado sacando a continuación varias
linternas dándole una a cada uno de ellos -Creo que lo mejor es
que comencemos ya, sin perder tiempo.
-Sí- Serennah, soltó un suspiro sintiendo preocupación, el
oxígeno se volvería denso y cada vez más difícil para suministrar a
sus pulmones, por la altura y el cambio repentino del ambiente. Laurie
había sugerido incontables veces realizar esto después de la nevada pero sus
compañeros no resistían la idea de que la nieve tardará mucho en derretirse y
desplazar con ello algunas pistas que pudieran servirles de ayuda.
George sin decir nada solo asintió con su cabeza, de su mochila negra de
nylon sacó su aparato tecnológico favorito, su tableta, con tranquilidad
dio varios pasos, vio una abertura dentro de algunas grandes rocas, estas
parecían una pared mineral, paso su dedo índice comprobando su textura.
-¿Te recuerda al Stonehenge? -Laurie llego a su lado, su cámara profesional colgada sobre su
cuello. George solo asintió, como lo hacía normalmente. Ella dio tres pasos
hacia atrás para tomar varias fotos de diferentes ángulos. -Procura no
meter tu dedo dentro de esa abertura.
-Déjalo Laurie, quiero ver si lo muerde algo para
escuchar un poco más de su sensual voz.
-Drake, no pierdas el tiempo- Maddison le quito una
linterna bruscamente soltando una corta risa, el cabello rubio de Maddi, como
le decían sus amigos, se tornaba con un poco de frizz a causa del frío.
-Serennah puedes ir con Alexa a la esquina de allá, había
varias rocas que no concuerdan con estas -Harry tenía en sus manos una trozo de
roca, que parecía haber sido cortada de formar irregular, parecía haber sido
evacuada por una explosión. -Es bauxita.
-¿Bauxita? - Serennah guardo varios segmentos de rocas,
junto con Alexa. Su compañera alzo la mirada hacia el cielo, respirando con un
poco de dificultad.
-No es de extrañarse, hay varios volcanes en estas zonas,
no nos puede sorprender que este sea un volcán. - Maddison comento
iluminando con una linterna un agujero no muy profundo, metió una varita de
plástico al sacarla esta ya estaba envuelta de polvo, lo guardo.
-Lo que si me extraña es que el Profesor Harold no nos
haya comentado, es más nunca había leído de un volcán afueras de Merich.
-Mi querida pelirroja, se nos dijo que hay varios volcanes
en estas zonas, como lo dije anteriormente, hay muchos que no se han estudiado,
por falta de personal. ¿Increíble no? - George rolo los ojos de solo imaginarse
de lo tanto que se ha desperdiciado de los alrededores de su ciudad por la
ignorancia de su población.
-Recojan las muestras que puedan. -Repitió Harry. -Tenemos
algo muy importante en nuestras manos. -Sonrió ampliamente.
-Con la evaluación en el laboratorio tendremos resultados
aproximados desde cuando este volcán no está activo.- Serennah
aplaudió risueña, después de guardar pequeñas rocas en las bolsas
de plásticos de cierre mágico que todos llevaban.
-Hemos encontrado algo muy bueno aquí ¿Eh? - Drake tosió
un poco.- Y ya debemos irnos, la nevada se aproxima, las nubes se han vuelto
más densas.
-Y a esto se refería Laurie de
que viniéramos después de la nevada, me aterra la idea que
nos quedemos averiados acá.
-Alexa.- Harry paso su brazo por su
hombro dándole un beso en la sien. -Se positiva, ya verás que ya
estaremos en casa cerca del calor de la chimenea tomando una taza de
chocolate.
La nieve llevaba más de media hora que descendía de
las nubes. Ellos aun trataban de bajar la montaña pero cada vez le era
más difícil, la nieve se depositaba en su camino. Agradecían que no fuera
tan inclinada pero era costoso mover los pies sin hacer un gran esfuerzo. Si
seguían a ese paso la nieve iba a cubrirlos. El frío se volvía cada vez menos
insoportable y hacía el camino menos visible.
-Genial. Moriremos congelados. -Maddison rolo los ojos
mientras titiritaba sosteniendo la mano de Drake.
-Esos comentarios no ayudan de nada.- Susurró Alexa
mientras temblaba. Harry hizo una mueca, sintiéndose culpable, el
había sido de la idea.
-Falta dos kilómetros, lloronas. -George iba al
frente esta vez guiándose por su GPS, la nieve no permitía a un
guía por su memoria, ya que no se podía ver bien. El viento frío y azotador era
su peor enemigo en esos momentos.
-George siempre tan dulce- Serennah murmuró exasperada
ante la situación, quería poder llegar a su auto, orando en su interior porque
las calles no estuvieran cubiertas con tantas capas de nieves.
-Dejen de pelear. - Su voz fuerte y sonora se repitió en
el viento. Todos guardaron silencio.
-Siento que voy a resb... -Antes de poder terminar su
frase su pie se resbaló, perdiendo el equilibrio, todos iban en fila y se creó
un perfecto efecto domino. Todos se deslizaban velozmente sobre la nieve
gritando entre ellos por instinto, pero con ellos también se deslizaba la
propia nueve que los sostenía. Al detenerse estaban dispersados, salvo Maddison
y Drake, esta ultima había apretado muy fuerte su mano y no
se soltó en el camino. Harry tosió abriendo los ojos de par a par,
acostado sobre la nieve, jadeó sentándose buscándolos a todos con la
mirada. Se levantó con dificultad, vio una melena rubia junto a otro color,
castaña. Supo quienes eran, giro su rostro caminando entre la nieve la cual
había ascendido más, ahora llegaba a el principio de sus rodillas. Caminar
costaba más.
-¡Alexa! ¡Serennah! ¡Laurie!- Su
instinto sobre-protector lo había acogido.
-Harry, estamos aquí. -Una mano entre la nieve se alzaba,
como en esos cuentos de terror en donde los zombis levantaba de sus tumbas a
medianoche. El corrió hacia aquel lugar, vio que Alexa estaba cubierta solo la
mitad de su cuerpo y soltó un suspiro sacándola rápidamente.
-¿Donde está Serennah? - Soltó rápidamente. Alexa
señalo a su lado, el solo veía nieve, murmuró algo que ni él pudo entender
y con ayuda de su hermana escavaron la fría capa blanca hasta llegar al pálido
rostro de la chica. El tomo entre sus brazos levantándola como podía. -¿Estás
bien?- La dejo el suelo con cuidado de forma rápida.
-Lo siento tanto - Tosió. - ¿Donde están los
demás?
-No veo por ninguna parte a Laurie y a George. -Maddison
llegó a ellos con ayuda de Drake.
-Santa mierda. -Murmuró Drake buscándolos con la
mirada, apenas podían verse, la nieve caía con más fuerzas. Ellos no lo notaron
pero temblaban en el lugar en donde estaban.
A pocos metros de ellos, no se podía ver nada más si había
algo en esa nada. George, su cabello negro oscuro se tornaba como si la edad de
la sabiduría le había llegado, sus ojos verdes estaban tan preocupados que su
pupila se había dilatado haciendo que estos se notaran hacia un gris. Laurie
estaba detrás de él y en el deslizamiento él había visto como la nieve la
cubría pero ahora no recordaba en qué lugar exactamente había pasado, todo
lucía igual; blanco, con sus manos bruscamente quitaba nieve de todos lados,
pero no lograba encontrarla, era como buscar una aguja en un pajel. Vio de
lejos las figuras de sus compañeros, como una sombra, ya que apenas podía
mantener los párpados arriba por la fuerza de la nieve caer contra su
cara.
-¡Vengan! ¡Laurie! - No podía decir más. Seguía buscándola
entre la nieve.
-¿dónde está? - Maddison soltó entre un jadeo, llegar
hacia allá era difícil. Los músculos de todos ya sentía el efecto del
frío en ellos.
-Ese es problema, vi cuando una capa de nieve
la cubrió- Sus manos ya no sentían el tacto frío de la nieve, se estaban
congelando.
-George, te estás haciendo daño. -Murmuró temblando. Los
demás todos trataban de encontrar a la pelirroja.
-¡Aquí!- Alexa chilló cuando sintió el rostro de Laurie,
los chicos sin tardarse llegaron a su lado sacando a su amiga de allí.
-Esta helada. - Serennah susurro tocándola.
-No puedes saberlo, tu también estas fría, todo los
estamos. -Maddison mordió su labio.
Todos soltaron un pesado suspiro.
Laurie se movió entre los brazos de Drake quien había optado por
cargarla. Agradecieron a Dios por ver el auto a unos pasos, el desliz les había
ayudado a llegar con más rapidez. Harry se acerco con rapidez abriendo la camioneta,
al deslizar la puerta todos entraron, este ultimo entró en el asiento de piloto
comenzando la carrera hacia su apartamento.
El crujido
de la puerta cortó el silencio que hasta ahora reinaba en el pequeño
apartamento, todos entraron con bolsos en sus manos totalmente agotados, el
camino había sido increíblemente difícil por las capas de nieve que vestían con recelo las calles. Sin excepción
cada uno se dejó caer en un algún lugar cómodo, soltando un coro de suspiros y
bostezos, a través de la ventana ya no se podía ver nada salvo a una especie de
cortina blanca creada por la madre naturaleza. Maddison quien tenía su cabeza
sobre el regazo del sofá a un lado de George giro esta al ver un sobre blanco
en el pasillo; se levantó hacia este sin muchos ánimos y lo tomó sacando la
conclusión de que había estado al principio de la puerta y que con el ánimo
distraído y cansado que llevaban todos nadie se dio cuenta que lo arrastraban
con los pies, George quien tenía los ojos cerrados abrió uno de ellos
articulando “¿Qué es?” ella encogió sus hombros respondiendo de esa manera y
sin esperar más abrió el sobre que contenía una carta.
— Es una especie de invitación, supongo.
— ¿Supones? Tantos años de estudio para tener una carta en frente y no
saber diferenciar de qué tipo es, lo enseñan en octavo grado.
—Bien…—Alexa alargó sus palabras enfocando la atención en Maddison. —
¿A dónde nos invitaron?
— ¿Paris, Venecia, Egipto? —Agregó Drake con los brazos cruzados y aun
con los ojos cerrados.
—Shhh… Cállense y escuchen.
A su manera enfocaron la
atención a la rubia que yacía parada en medio de la sala sosteniendo la carta
entre sus manos abriendo su boca para comenzar a leer en voz alta.
“Queridos jóvenes, espero que se
estén divirtiendo con los nuevos retos que les ofrece la sociedad secreta de
Merich, han desempeñado varias asignaciones de manera tan eficaz que ningún
otro grupo les ha podido alcanzar ni siquiera a menos y por tal razón, hemos
querido darles un privilegio, que, puede ser constante si lo hacen bien.
Les explicaré,
tendremos una pequeña investigación y necesitamos un grupo que lo realice, tan
solo con fines científicos y para la historia local. El castillo de Anglesey,
se encuentra 1500km de Merich, perteneció a la familia real del mismo nombre
como deben conocer, se han escuchado muchos mitos sobre ese castillo, se
desconocen con que material se realizó la fortaleza, y cada uno de las paredes
del mismo, se sabe entrar la salida es algo más de difícil de hallar, sí mis
queridos jóvenes, es un poco riesgoso, pero valdrá la pena, se los aseguro. Les
doy 24 horas para aceptar esta honorable investigación, de ser positiva su
respuesta tendrán a su disposición los mejores equipos de investigación y
transporte; si su respuesta es negativa, sería lamentable pero entonces solo
esto sería una carta sin sentido que desecharan pero dudo que podrán olvidarla,
solo hay una condición irrevocable: deben ser todo el equipo, ni más ni menos.
Piénselo, estaremos ansiosos de su respuesta.
Maddison dejó el papel sobre la mesa
encontrándose con las miradas pensativas de sus compañeros, aprovechó a
sentarse sobre el brazo del sillón mordiendo la esquina de su labio. Ninguno se
atrevía a decir nada, todos se quedaron callados en sus lugares meditando lo
que acaban de oír.